top of page
Buscar
  • Foto del escritor: Laura Pérez
    Laura Pérez
  • 20 oct 2023
  • 2 Min. de lectura

A lo largo de nuestra vida nos rodeamos de infinitud de personas. Todas ellas van y vienen, al igual que nosotros mismos, pero de eso trata el avance, el crecimiento. El aprendizaje.

Todo cambio tiene dos caras. La que te dice que es bueno (porque lo es), y la que asusta.

Sabemos que aquello que nos aparta de nuestra zona de confort da miedo.

Excusando un poco lo obvio, todos y cada uno de nosotros es único y diferente al resto; si bien, por educaciones similares, o situaciones vividas, muchos tienen unos ideales y valores parecidos.

Y el problema no está en la diversidad, el problema se crea cuando, pongamos:

En un grupo se encuentran dos personas diferentes y una de ellas no acepta que el otro tenga una visión distinta.

A veces la vida nos presenta situaciones de crecimiento, de evolución. Deberíamos empezar a normalizar el humano hecho de continuar nuestro camino sin necesidad de dar explicaciones.

Deberíamos aceptar las diferencias, los desprendimientos, la separación de caminos, el reencuentro. Y deberíamos hacerlo para aprender a ser mejor personas. Para crecer. Porque hoy puede ser un amigo, un familiar, un conocido, pero mañana puedo ser yo la que desvíe mi vida y diga adiós a muchas cosas.

Y si, me gustaría hacerlo sin ningún cargo de conciencia creado por personas que yo situé como importantes en mi pasado.

No venimos al mundo para seguir, agradar o conformarnos. Venimos para crear. Para aceptarnos a nosotros mismos y buscar nuestro lugar.

En conclusión, podemos ser mejores humanos dejando ser. Dejando fluir. Dejando de criticar las diferencias, las separaciones, el crecimiento. Dejando de insonorizar un adiós. Dejando de juzgar. Dejando de creer que tenemos autoridad sobre la vida del otro, por pensar que lo conocemos. No, nunca terminamos de conocer a nadie, porque todos estamos en continuo cambio.

Normalicemos convertirnos en una mejor persona, ya no por todo lo dicho, sino para poder permitirnos a nosotros mismos la evolución y la paz que merecemos, en cada etapa.


 
 
 
  • Foto del escritor: Laura Pérez
    Laura Pérez
  • 4 ago 2022
  • 1 Min. de lectura

Alguien muy especial me ha hecho entender que el miedo nos enseña lo que todavía nos queda por aprender.


A veces nos paraliza, cómo el cambio. Enfrentarlos es crecer

 
 
 
  • Foto del escritor: Laura Pérez
    Laura Pérez
  • 25 abr 2022
  • 1 Min. de lectura

"Y lo más doloroso llega cuando no sabes cómo empezar a desahogarte, por no saber exactamente dónde duele. Ni hace cuánto que ha llegado. Sólo sabes que necesitas un refugio que no tienes."

Achacamos las faltas al amor. Pero no al propio, sino al ajeno. Aquel amor que nos dan. Quizá no terminamos de entenderlo. Entender que quizá en este momento, el camino no trate de amor. Quizá sólo trate de uno mismo, de ser tu lugar seguro, de retarte a ser tu salvavidas. Porque aunque quieras quedarte en ciertos sitios donde has sido feliz, la vida continúa. Y más vale crear ese propio hogar en ti. Más vale aceptar que, todo lo que empieza termina. Y al final, absolutamente todo, va a acabar en ti. Si no piénsalo, cierras una etapa y te buscas. Finalizas un trabajo y te dedicas tiempo. Acabas los estudios y te autoanalizas. Siempre todo concluye en ti. Así que sí, quiere. Hazlo con todas tus fuerzas, pero no te olvides de ti. Porque la falta más grande de amor que tendrás será la de amor propio. No hay nada que destroce más.

 
 
 
bottom of page