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  • Foto del escritor: Laura Pérez
    Laura Pérez
  • 12 jun
  • 2 min de lectura

Es sumamente curioso que algunos se autodenominen "progresistas" por aplaudir cualquier idea, por extravagante que sea, siempre que venga envuelta en el papel de la supuesta inclusión. Por celebrar que personas sin límite alguno en la definición de su identidad puedan autoproclamarse cualquier cosa y, además, exigir reconocimiento social inmediato, como si cuestionar una afirmación fuese un acto de intolerancia.


Por cómo con ciertos movimientos han transformado el significado de conceptos que costaron décadas de lucha. El feminismo, que nació como una reivindicación de igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres, parece haber sido sustituido por una narrativa donde el enfrentamiento entre sexos ocupa más espacio que la búsqueda de la equidad.


Por dar la bienvenida a la inmigración ilegal. Presentan como gestos de humanidad políticas que ignoran las consecuencias reales: presión sobre los servicios públicos, dificultades de integración y una creciente sensación de agravio entre quienes cumplen las normas mientras observan cómo otros las eluden sin aparente coste.


Por dar rienda suelta a la ocupación de viviendas. El discurso suele centrarse en la vulnerabilidad del ocupante, mientras la situación del propietario queda relegada a un segundo plano. Parece olvidarse que detrás de muchas de esas viviendas hay años de trabajo, sacrificio y ahorro. La empatía se distribuye de manera selectiva.


Y quizás ahí resida la contradicción más evidente. Se reivindica el progreso mientras se erosionan principios fundamentales como la responsabilidad individual, el respeto por la ley o la protección de la propiedad privada. Se habla constantemente de derechos, pero cada vez menos de deberes. Se presume de tolerancia, aunque rara vez se tolera la discrepancia.


Se llaman "progresistas" y yo encuentro muchas grietas en su lógica. Si el progreso consiste en debilitar los pilares que sostienen una sociedad funcional, entonces, de todo corazón, admiro ser tradicional.


 
 
 
  • Foto del escritor: Laura Pérez
    Laura Pérez
  • 17 feb
  • 1 min de lectura

A lo largo de la vida te cruzarás con todo tipo de personas. Aprender a distinguirlas no es un ejercicio de desconfianza, sino de lucidez: saber elegir con quién caminar es una forma de cuidado propio. Aun así, tropezarás. Es inevitable.


Sí, la maldad existe.


No todo acto dañino nace del sufrimiento, la rabia o la infelicidad. No siempre puede explicarse como el resultado de una herida mal cerrada o de una circunstancia adversa. A veces, la maldad no es reacción, sino disposición. No es un impulso momentáneo, sino una forma de estar en el mundo.


Hay personas que conviven con ella como quien convive con su sombra. La integran, la cultivan y actúan conforme a esa naturaleza. Suelen llevar una máscara impecable: una amabilidad calculada, una empatía ensayada, una cercanía estratégica. Bajo ese velo, la intención se afila en silencio. Y cuando te das la vuelta, el golpe llega sin aviso.


Desde fuera cuesta comprenderlo porque tendemos a interpretar a los demás desde nuestro propio marco moral. Proyectamos nuestra capacidad de culpa, nuestra empatía, nuestra duda. Y cuando alguien actúa con frialdad sostenida, buscamos una razón que lo humanice, que lo explique, que nos devuelva cierta sensación de orden.


No busques siempre una explicación. No te precipites a encontrar una causa que te implique. No todo tiene que ver contigo. No todo es responsabilidad tuya.


A veces, simplemente, te cruzas con la maldad de frente.

 
 
 
  • Foto del escritor: Laura Pérez
    Laura Pérez
  • 25 oct 2023
  • 1 min de lectura

Perdona y libera. No te conviertas en lo que te han hecho, eso no tiene nada que ver contigo. Acepta tu parte de responsabilidad, pero no cargues con ella, la equivocación es parte de nuestra vida como seres humanos.


El aprendizaje nos muestra que la perfección no existe y que fluir es lo más cercano a la paz mental.


Suelta lo que te hace daño agarrar. Acepta y libera.


 
 
 
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